Imma Mayol
hace balance de la Ordenanza Solar Térmica
Uno de los proyectos que incluye el Plan de Mejora Energética de Barcelona
(PMEB) es el seguimiento, por parte de la Agencia de Barcelona, de la Ordenanza
Solar Térmica y su evaluación con el objetivo de introducir posibles
mejoras en esta normativa.
Desde esta perspectiva, la presidenta de la Agencia de Energía, Imma
Mayol, ha presentado recientemente un balance de la aplicación de la
ordenanza, cuando se está a punto de cumplir tres años desde
su entrada en vigor el mes de agosto del 2000.
Mayol ha hecho público que, hasta el momento, se han tramitado 159
proyectos de edificaciones afectadas por la normativa, lo que representa un
total de 14.027 m² de nueva superficie de captación solar térmica
en la ciudad, con un ahorro energético estimado en 11.222 MWh/año
(40.400 GJ/año). Así, el número de metros cuadrados de
instalaciones solares térmicas en Barcelona ha aumentado en un 850%
gracias a la Ordenanza, y ha llegado a una media de 10,6 m²/1.000 habitantes
y a un ahorro de 1.973 toneladas anuales de emisiones de CO2 .
La presidenta de la Agencia ha valorado “muy positivamente” este
adelanto en la implantación de la energía solar térmica
impulsado por la Ordenanza Solar y se ha mostrado confiada en conseguir los
objetivos del PMEB sobre este tipo de energía para el 2010, que sitúa
en una superficie total de 96.300 m² y una generación térmica
de 280.000 GJ/año.
Estudio para una ordenanza más restrictiva
La Ordenanza Solar de Barcelona fue la primera normativa de este tipo que se
aprobó en una gran ciudad de Europa y ha sido presentada ante organismos
autonómicos, administrativos locales, redes de ciudades, instituciones
y foros diversos, y ha adaptada por ciudades como L’Hopitalet de Llobregat,
Sant Joan Desoí, Espulgues del Llobregat, Terrassa, Sabadell, Manresa,
Sevilla, Pamplona y Madrid.
Aún así, y para cumplir adecuadamente con los objetivos del
PMEB, Imma Mayol ha anunciado la puesta en marcha de un estudio que permita
introducir cambios y mejoras en el texto de la normativa para hacerla todavía
más restrictiva, partiendo del consenso con los diversos agentes implicados.
Estas modificaciones, según Mayol, irían en la línea
de reducir el límite actual del consumo mínimo que afecta la
ordenanza, rebajar el número de viviendas por edificio requerido y desarrollar
un modelo de certificación de las instalaciones para poder valorarlas
adecuadamente.
Por otro lado, la Agencia de Energía de Barcelona también prevé reeditar
y actualizar la guía de aplicación de la Ordenanza, con más
información técnica y nuevas aclaraciones del texto de la normativa,
así como la creación de un sistema que permita indicar el ahorro
energético real a partir de la lectura de los contadores de energía
de cada instalación.
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