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El Colegio de Ambientólogos
de Cataluña, el primer colegio profesional de
ambientólogos del Estado español, se
constituye como la institución de referencia
para los profesionales d este ámbito, administraciones,
empresas y sociedad en general. El COAMB se constituyó formalmente
el 15 de mayo de 2004. Desde entonces, los ambientólogos
y todos los catalanes contamos con un órgano
que vela por el ejercicio de esta nueva profesión
y por un desarrollo más sostenible de la sociedad
catalana.
Cabe recordar que Cataluña ya fue pionera a
la hora de establecer el título de licenciado
en Ciencias Ambientales el año 1992. Efectivamente,
hace unos catorce años un grupo de expertos
y catedráticos diseñaron un nuevo plan
de estudios para una licenciatura que, aunque se ofrecía
ya en otros países –Inglaterra, Estados
Unidos, Italia, Holanda, etc.-, todavía no existía
en el nuestro. La iniciativa tuvo éxito y hoy
32 universidades en toda España ya imparten
los estudios de Ciencias Ambientales. Al cabo de estos
años, se ha conseguido convertir aquella licenciatura
en una profesión, y una profesión de
futuro, la profesión de ambientólogo.
En
Catalunya, los estudios se imparten actualmente en
cuatro universidades: UAB, UB, UDG y UVic. Además,
la Universidad Nacional de Educación a Distancia
(UNED), creada en el año 1972, también
ofrece la posibilidad de obtener la titulación
como oferta universitaria a distancia. La puesta marcha
de esta oferta educativa ha permitido atender la demanda
existente de unos estudios superiores que responden
a nuevas necesidades sociales y que han abierto un
nuevo campo en nuestro mercado de trabajo.
Los ambientólogos, es decir, los licenciados
y doctores en Ciencias Ambientales, somos profesionales
multidisciplinares en el ámbito del medio ambiente.
Queremos aportar nuestro punto de vista al sector ambiental,
que cuenta ya con muy buenos profesionales de otras
disciplinas que han sido pioneros en este campo y sin
cuya existencia seguramente nosotros no existiríamos.
Actualmente en Cataluña hay más de un
millar de ambientólogos ejerciendo. Las tareas
desarrolladas son diversas, pero a grandes rasgos,
y a modo de ejemplo, se podrían citar las siguientes
funciones de la profesión: gestión ambiental
en organismos públicos y privados; asesoramiento
científico y técnico sobre temas de sostenibilidad
ambiental; planificación, análisis y
gestión de espacios naturales; sensibilización
ambiental; negociación, participación
y mediación en conflictos ambientales; prevención
y control de la calidad ambiental; evaluación
de impacto ambiental; diseño de políticas
ambientales; gestión de recursos naturales y
gestión energética, entre otras. Los
ambientólogos tenemos un perfil generalista
que nos distingue de otros profesionales, puesto que
nos permite abordar profesionalmente el medio ambiente
desde una perspectiva científico-técnica,
pero también incorporando aspectos sociales
y económicos.
Desde el año 1999 el COAMB (y anteriormente
la Asociación Catalana de Ciencias Ambientales,
cuando éste todavía no existía)
desarrolla cada dos años un estudio de inserción
laboral entre los profesionales que ejercen en Cataluña.
El último estudio, elaborado el 2005, contó con
la participación de más de 500 ambientólogos,
a quienes se les plantearon cuestiones relacionadas
con la situación laboral, el nivel retributivo
y la formación complementaria realizada. El
estudio constata que el grado de inserción laboral
se mantiene muy alto, puesto que el porcentaje de ambientólogos
trabajando directamente en el campo ambiental es del
91 %. La situación laboral de hombres y mujeres
es muy similar, existiendo diferencias únicamente
en el porcentaje de desocupación (7 % en el
caso de los hombres y 3 % en el caso de las mujeres).
Respecto
a la organización en la que trabajan
los ambientólogos, en los años 2003 y
2005, el sector de la administración se ha mantenido
prácticamente invariable, mientras que el sector
universidad/investigación, consultoría
e industria han aumentado significativamente. Por último,
el porcentaje de autónomos se ha reducido en
estos dos años.
En relación a la retribución media de
los ambientólogos, esta ha ido creciendo progresivamente
a lo largo de los años, a medida que la experiencia
de los ambientólogos ha aumentado. La retribución
más baja es la del sector de la formación,
comunicación y educación ambiental; mientras
que la más alta corresponde al sector de la
fiscalidad/contabilidad ambiental. Por organismos,
los ambientólogos de la administración
pública son los que perciben la retribución
más alta.
Analizando los resultados de este último estudio
y comparándolos con los tres anteriores, se
puede prever que en el futuro siga teniendo lugar una
cierta reducción del porcentaje de ambientólogos
autónomos, mientras que se estabilizan los porcentajes
en el resto de categorías laborales. Por ámbitos
temáticos, la tendencia es que se mantenga,
e incluso se potencie, la diversificación de
los sectores (sinónimo de madurez laboral),
aun cuando previsiblemente los más importantes
seguirán siendo la formación, comunicación
y educación ambiental, la gestión ambiental
municipal y la gestión y tratamiento de residuos.
En
resumen, cada vez está más claro
que los problemas ambientales que tenemos actualmente
delante no se pueden solucionar sólo con una
visión exclusivamente científica y tecnológica.
Hace falta integrar también otras visiones de
tipo social y económico. Es precisamente esta
forma de entender el medio ambiente en sentido amplio,
incorporando conceptos socioeconómicos, jurídicos,
políticos, de negociación, etc. el que
considero que es un importante valor añadido
que aportamos y aportaremos los ambientólogos
a la sociedad catalana.
Para más información podéis consultar:
www.coamb.org
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