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  Reportaje septiembre-octubre 2007
     
  Vivienda más sostenible  
     
  El deterioro ambiental debido a la arquitectura convencional  
     
 

Según aparece en la publicación Hacia una arquitectura ecológica de Luis Garrido, el Centro Nacional de Energías Renovables (CENER) afirma que la actividad arquitectónica es responsable del 42% de la energía consumida en España (un 50% según la Unión Europea) y, de forma indirecta, el porcentaje llega al 60% del consumo energético (teniendo en cuenta actividades directamente atadas a la construcción: construcción de herramientas, maquinaria, comunicación, publicidad y actividad inmobiliaria).

También es este sector el responsable del 50% de los vertidos de residuos y emisiones contaminantes a todo el mundo. Aun habido el gran boom edificador experimentado en los últimos años, hasta ahora, el bioclimatismo y las técnicas de edificación sostenible no han dejado de ser un concepto con gran proyección mediática que no acaba de materializarse como alternativa. La escasa ayuda pública, la poca concienciación social, el monopolio de la propiedad del suelo, la poca capacitación y las ansias de hacer dinero fácil de los promotores inmobiliarios, sin asumir las consecuencias de su actividad, no han favorecido el desarrollo de estas técnicas.

Hasta ahora, la arquitectura tan solo se ha servido del entorno natural como contenedor de materias primeras, considerándolo un proveedor infinito de recursos y, en ningún caso, con la pretensión de realizar una actividad constructiva que estuviera más o menos integrada dentro los ciclos naturales de la naturaleza. Para Garrido, la arquitectura sostenible debe tener unos principios básicos para conseguir una construcción sana y ecológica:

  • La optimización de recursos y materiales, fomentando la reutilización y el reciclaje
  • La disminución del consumo energético y el fomento del uso de energías renovables
  • La disminución de los residuos y las emisiones durante el proceso de fabricación y transporte de las materias primas
  • La disminución del mantenimiento, explotación y uso de los edificios, fomentando el uso responsable
  • El aumento de la calidad de vida de sus ocupantes
 
     
   
     
 

El edificio bioclimático

 
     
  Para que a un edificio podamos considerarlo bioclimático, debe ser coherente con el entorno urbano y climatológico en el que se edifica, económicamente rentable y debe garantizar la calidad de vida de sus ocupantes. Las construcciones bioclimáticas deben conseguir tres objetivos principales: la generación, almacenamiento y la transmisión de calor y de frío.

Citando al arquitecto Luca Lancini, uno de los artífices del Proyecto Fujy, Arquitectura por la Naturaleza “se trata de que el edificio consiga una sinergia positiva con su entorno, intentando recurrir lo menos posible a la climatización artificial para conseguir el máximo confort y bienestar”. El diseño bioclimático debe producir edificios energéticamente eficientes mediante el uso exclusivo de técnicas arquitectónicas, independientemente del uso de energías renovables, porque, tal como expresa Gerd Hauser, experto en eficiencia energética y asesor del Parlamento Europeo, “las energías renovables no son parte de la eficiencia energética, son mucho menos importantes en este campo. A la gente le gusta hablar de energías renovables porque ahora mismo se considera que son muy sexys, pero yo no quiero renovar energía, sino aprovechar la que tenemos al máximo, y eso es eficiencia. Olvídense de las energías renovables si primero no se hace nada para aumentar la eficiencia”.
 
     
 
Los grandes arquitectos consideran que la mejor manera de cumplir los tres objetivos es creando arquitecturas que tengan niveles elevados de inercia térmica (capacidad de almacenar energía de un material y liberarla progresivamente) mediante el uso de materiales pesados. Si son necesarios niveles superiores de aislamiento es preferible utilizar materiales naturales y de bajo impacto medioambiental para minimizar al máximo las pérdidas energéticas en los ciclos estacionales (calor y frío). Otras técnicas de construcción bioclimática (también conocidas como sistemas pasivos de ahorro energético) son: orientaciones solares idoneas, control de la dimensión y tipología de las aperturas de la fachada, ventilaciones interiores cruzadas, cubiertas ventiladas, y la racionalización de los elementos constructivos y de los sistemas de instalaciones.
 
     
  Certificación energética de edificios  
     
  Según la directiva de la Unión Europea 2001/0098 relativa a Eficiencia Energética en los Edificios, se establece que se tendrá que certificar y calificar energéticamente todos los edificios de nueva construcción, y se podrá obtener por el proyecto o bien por el edificio terminado. El certificado se materializará en una “etiqueta energética” que calificará los edificios con letras y colores: de A a G y de verde a rojo (de más a menos eficiente), siendo una etiqueta muy similar a la que se utiliza actualmente para calificar la eficiencia de los electrodomésticos. De esta forma el consumidor podrá evaluar y comparar, con unos valores de referencia, la eficiencia energética de la vivienda que se quiera adquirir. En este sentido, la Agencia de Energía de Barcelona elaboró una quía para la Certificación Energética de Edificios y está trabajando en el marco del proyecto CEPEC, incluido dentro del programa europeo ALTENER, que afecta también a les ciudades de Malmö y Berlín.

Para aclarar conceptos, la calificación energética expresa el consumo de energía que se estima necesario para satisfacer la demanda energética del edificio en unas condiciones normales de funcionamiento y ocupación. La certificación energética valora y califica de manera global la eficiencia térmica de los edificios teniendo en cuenta los aislamientos, infiltraciones de aire, sistema de calefacción y agua sanitaria y sistemas de control asociados. También evalúa el trabajo realizado por arquitectos, proyectistas y ingenieros para comprobar que los sistemas escogidos para dotar de energía el edificio sean los más eficaces.

La Agencia también colabora con el Patronato Municipal de la Vivienda en diversas campañas informativas “puerta a puerta” a los usuarios de las viviendas construidas con criterios sostenibles promovidos por el Patronato, por tal de asesorarlos en el mantenimiento y uso correcto de las instalaciones.

Existen también otras iniciativas interesantes, como el Proyecto Rehenergia,un estudio para evaluar la rehabilitación de edificios ya existentes desde un punto de vista energético. Es una iniciativa promovida por el Instituto Cerdá, junto con distintas instituciones públicas y privadas de distintas comunidades autónomas, entre ellas el Ayuntamiento de Barcelona. Los resultados de las simulaciones realizadas en 1730 edificios reflejan resultados muy positivos: con una rehabilitación energética correcta se podrían conseguir disminuciones de las emisiones de CO2 de entre un 10 y un 30% y un ahorro energético de entre un 5 y un 20%, lo que finalmente puede traducirse en un ahorro económico de entre 500 y 2000€ a la factura energética de cada edificio de viviendas.
 
     
 
 
     
  Consejos prácticos para hacer tu vivienda más sostenible  
     
  Hay distintas medidas aplicables en la propia casa para hacerla más ecológica y optimizar la eficiencia energética, dependiendo del presupuesto disponible y de las ganas de hacer reformas que se tengan. Imaginar primero que la vivienda que se adquiere requiere una reforma completa. Es el caso de Petz Scholtus, eco diseñadora freelance afincada en Barcelona, que a través de su blog explica paso a paso las reformas que va realizando en su piso, promoviendo un estilo de vida responsable con el medio ambiente y basándose en las 5 R’s del eco diseño: Reducir, Reciclar, Reutilitzar, Recuperar y Respetar.

Lo más importante de la eficiencia energética de la vivienda es intentar que ésta esté lo mejor aislada posible, de manera que, ya que no se pueden cambiar las paredes exteriores de la finca, la mejor solución es instalar doble cristal en todas las ventanas, consiguiendo a la vez aislamiento térmico y acústico, muy necesario en las grandes ciudades. El Ayuntamiento de Barcelona, a través del Instituto del Paisaje Urbano, tiene un programa de ayudas y subvenciones que pueden llegar a cubrir hasta un 50% de la obra realizada (consultar en la web el “simulador de ayudas”). Existen soluciones más económicas pero menos eficaces, como por ejemplo forrar las paredes con paneles aislantes de cáñamo o corcho, poner cortinas de tela bien gruesas en las ventanas, en verano utilizar toldos en las ventanas o, como sugiere Petz, en invierno colocarse una bata de fieltro cuando se está en casa.

Por lo que respeta a escoger los materiales para el resto de la reforma hay que intentar que sea lo más responsable posible, como por ejemplo: usar pinturas y recubrimientos ecológicos, minimizar el uso de materiales no biodegradables, promover la utilización del polipropileno en lugar de P.V.C. en desguaces y también el uso del polipropileno corrugado en la instalación eléctrica. Lo importante es priorizar siempre los materiales de ciclo natural con procesos de transformación no contaminantes y también los materiales que provengan del reciclaje y con usos reciclables.

Finalmente, se pueden aplicar diversos sistemas activos de ahorro energético, algunos a nivel particular, como por ejemplo la instalación de grifos de bajo consumo con reguladores de caudal y aireadores, instalación de depósitos de inodoros de doble descarga, utilización de lámparas de bajo consumo; y otros a nivel de la comunidad de vecinos: la instalación de captadores solares para la producción de ACS, el uso de ascensores de bajo consumo y detectores de presencia para el control de la iluminación de las zonas comunitarias, y la instalación de electrodomésticos con una certificación energética A en zonas comunes para el uso compartido de los vecinos.
 
     
   
     
  Más información en:  
     
 

Construible, portal sobre construcción sostenible

Treehugger, blog internacional con todo lo necesario para seguir un estilo de vida verde y sostenible

Guía sobre la certificación energética de edificios (AEB)

Guía para el ahorro energético (Guía de educación ambiental nº 14)

21 consejos para tener una vivienda sostenible (Guía de educación ambiental nº 29)

“Juegas? Coge fichas!” - Aislamiento (AEB)

“Juegas? Coge fichas!” - Electrodomésticos (AEB)

Agenda de la Construcción Sostenible

 
     
 
       
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