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  Reportaje marzo-abril 2008
     
  A 80 km/h para mejorar la calidad del aire  
     
 

La limitación de la velocidad en vías de la Región Metropolitana de Barcelona suscita una polémica sobre su verdadero efecto.

 
     
  Reducir la concentración de óxidos de carbono y partículas en suspensión de diámetro inferior a 10 micras (PM10) y ajustarse, así, a los límites que establece la Unión Europea para el 2010. Este es el objetivo del Plan para la mejora de la Calidad del Aire de la Región Metropolitana de Barcelona, aprobado por el Gobierno de la Generalitat el mes de julio de 2007. Se espera que el descenso de las emisiones comporte numerosos beneficios para la salud de las personas y contribuya a combatir el cambio climático.  
     
 
El plan incluye 73 medidas, que abarcan todos los sectores susceptibles de generar contaminación por partículas y óxidos de nitrógeno, como el doméstico, el energético o el del transporte. Entre las medidas de prevención de la contaminación y de sensibilización, hay una que ha tenido especial relevancia política, social y mediática: la limitación a 80 km/h de la velocidad de circulación en las autopistas, autovías y carreteras principales de la denominada zona 1 de la Región Metropolitana de Barcelona (RMB).
 
     
 

Una medida polémica

 
     
  La gestión de la velocidad del transporte rodado es, sin duda, la medida que ha levantado más polvareda desde que se aprobó. Según el plan, se ejecutará en dos fases: en la primera, implantada el 1 de diciembre pasado, se limitará la velocidad a 80km/h en las autopistas, autovías y carreteras de la zona 1, mientras que en la segunda se pondrá en marcha un sistema de velocidad variable, que dependerá de los niveles de contaminación, la seguridad y la congestión. Está previsto que la segunda fase entre en funcionamiento antes del 31 de diciembre de este año 2008.

Las críticas más fuertes a esta medida fueron las del Real Automóvil Club de Cataluña (RACC), que afirmó que era “indiscriminada”, que se fundamentaba en cálculos erróneos y que, según algunos ensayos de laboratorio, la reducción de la velocidad podría hacer incrementar la contaminación atmosférica. El RACC difundió su postura a través de anuncios en la prensa y en comparecencias ante los medios de comunicación. Una estrategia que Salvador Samitier, jefe del Servicio de Calificación Ambiental del Departamento de Medio ambiente y Vivienda de la Generalitat, califica de “táctica bien conocida” en la propia página web del club del automóvil. “Si quieres boicotear una actuación”, comenta, “convierte la anécdota, especialmente aquella que pueda tener más eco mediático, en el eje del debate, tapando el resto de medidas del Plan”.

Pero el RACC defiende que se deben evitar las congestiones más que limitar la velocidad y asegura que, por culpa de los atascos, hoy por hoy el 40% de los vehículos de la Corona 1 de la RMB no llegan a circular ni a 80 km/h y, por lo tanto, son pocos los automóviles que se verían afectados. Como alternativa, proponen una regulación variable de la velocidad según los niveles de congestión, puesto que así la capacidad de la vía puede incrementarse en un 15%. La opinión de Joan Antoni Tineo, vocal de la Asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP) es que, si todos los vehículos circulan a la misma velocidad, en este caso a 80km/h, “se evita el efecto acordeón, el tránsito es más fluido, se pueden estrechar los carriles de circulación y, por lo tanto, puede incrementarse la capacidad de la vía y será menos probable que haya congestiones”.
 
     
   
     
  Al margen de la polémica, lo que sí es cierto es que varias experiencias en el extranjero van en la línea de la propuesta de la Generalitat, como son las de Rotterdam (Holanda), Munich (Alemania) o Viena (Austria). Ahora falta esperar cual es el balance de la aplicación de la medida en relación con los niveles de contaminación atmosférica de la RMB. Por ahora, se sabe que una de las consecuencias, al margen del efecto ambiental, es la disminución de la siniestralidad. Según los datos del Servicio Catalán de Tráfico, los accidentes con víctimas se han reducido durante el mes de enero un 43% en las vías limitadas a 80 km/h.  
 
 
  Los efectos sobre la salud  
     
  La principal fuente de emisión de PM10 y óxidos de nitrógeno, según el Departamento de Medio Ambiente y Vivienda, es el transporte rodado y, en especial, los vehículos diesel, seguido por la industria. En el Área de Barcelona, el Baix Llobregat y el Vallès, el transporte emite el 52% de PM10 y el 40% de NOx, mucho por encima de las emisiones del sector industrial, alrededor del 30% en los dos casos.

Según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Barcelona es en la actualidad la tercera ciudad europea con más contaminación por PM10, y supera bastante los estándares desarrollados para proteger la salud pública que han adoptado el gobierno de los Estados Unidos, el Estado de California y algunos países de la UE. En el caso concreto de las PM10, la media de concentración anual en la atmósfera era de 50 u/m³ el 2006, mientras que la OMS establece como directriz una concentración de 20 ug/m³.
 
     
   
     
 

Las partículas en suspensión que tienen menos de 10 micras de diámetro son, según la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), las más peligrosas para la salud de las personas, puesto que penetran fácilmente a través de la garganta y la nariz hasta los pulmones y pueden desencadenar enfermedades respiratorias y cardiovasculares. Por su parte, los óxidos de nitrógeno NOx pueden llegar a afectar el tejido pulmonar y causar enfermedades respiratorias. Son, además, responsables de otros impactos como el cambio climático y la lluvia ácida.

Un estudio del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental (CREAL) concluye que, si se cumplieran los niveles de contaminación por PM10 y NOx recomendados por la OMS, se evitarían: 3.500 muertes prematuras, 1.800 hospitalizaciones por razones cardiorrespiratorias, 5.100 casos de bronquitis crónica en adultos, 31.100 casos de bronquitis agudas en niños, 54.000 ataques de asma en niños y adultos.

Más información sobre el Plan de mejora de la Calidad del Aire en la web de la Generalitat.

 
     
 
       
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