Cuando hace calor,
programar el aire acondicionado a una temperatura de
25 ºC es suficiente para estar bien en casa...
Por cada grado que se baja la temperatura
del aire condicionado se consume entre un
5% y un 7% más de energía. Esto
quiere decir que si tenemos el aire acondicionado
en casa a 23º, estamos consumiendo hasta
un 14% más de energía.
Los aparatos de aire acondicionado han de utilizarse
con precaución; no sólo por su
elevado consumo, sino porque emiten
gases residuales que afectan la capa de ozono y al cambio climático.
El aire condicionado
tiene que ser el último
recurso. Hay otras
maneras más ecológicas de refrigerar la casa en verano, como por
ejemplo bajar las persianas y los toldos,
o utilizar
los clásicos ventiladores.