La energía necesaria
para mantener a buena temperatura una vivienda depende
de su aislamiento térmico...
Un edificio bien aislado permite ahorrar
más de un 50% de energía. Por
este motivo, a la hora de comprar o alquilar
un piso es importante tener en consideración
diversos aspectos que tienen relación
con la eficiencia energética del edificio:
su orientación; el tipo de aislamiento
térmico y acústico; el tipo de
ventanas y vidrios; la instalación de
agua caliente sanitaria y calefacción;
la potencia de los equipos y la potencia contratada
a la compañía; el tipo de regulación
automática del sistema de calefacción
y/o climatización; las instalaciones
para el aprovechamiento de las energías
renovables; y la certificación o los
estudios energéticos del edificio.
Con respecto al equipamiento energético
a vuestra vivienda, las instalaciones
centralizadas de producción de calor tienen rendimientos
más altos que los sistemas individuales.
Hay que escoger calderas de condensación
o de baja temperatura y, para el agua caliente
sanitaria, sistemas con depósito de acumulación
de agua caliente.
El tipo de vidrio, las medidas
de las ventanas y la orientación de éstas
son elementos básicos para ahorrar frío
en invierno y calor en verano. Pintar las paredes
de color claro reduce hasta un 35%
la ganancia de calor.